Recetas no tradicionales: Lasaña de espinacas rellena de atún 

lasana-en-plato

La lasaña es un plato tradicional de la cocina italiana pero sólo si esta rellena de carne, no esta variante que analizamos en este post. En casa siempre hemos tenido preferencia por los canelones, de hecho tardé muchos años probar la lasaña de carne. Un día nos decidimos a probarla y si nos gustó pero no acabó de entusiasmarnos. Pero en algún momento encontramos la receta de la lasaña de atún entre la colección de recetas que daba una revista que preparaba en la televisión un cocinero aficionado al perejil. El atún en lata es uno de mis ingredientes favoritos aunque en ese momento no lo mezclábamos con la pasta, no es tradicional de la cucina italiana, por lo visto. Así que hicimos la prueba y no salió mal pero a la receta le seguía faltando algo. En ese momento a parte de las recetas televisivas, existía otra moda, la pasta de colores, rojo, negra y por supuesto verde. Tallarines, spaghettis hasta las placas de lasaña se hacían hasta de espinacas. Un poco probar algo diferente, utilizamos esas placas y bingo, la lasaña queda de fábula con ellas.

Pasada la moda sobreviven alguna de estas variedades incluso las placas de lasaña, modernizadas hasta el punto que no hay que hervirlas ni remojarlas, por el tipo de relleno que usamos en esta receta se pueden colocar directamente en la fuente para el horno. Con un paquete es suficiente, os pueden hasta sobrar un par de ellas, porque en principio al no tener casi que manipularlas no tienen porque romperse. En algún momento he tenido problemas para encontrarlas, no me han fallado aún pero por si acaso tenemos un plan b, que para los que les guste prepararlo todo ellos mismos les encantará, esta receta de como hacer pasta de espinacas de esta web.

Cómo las placas no son problema podemos centrarnos en una parte muy importante, el relleno. Una buena salsa de tomate, algunas ya vienen preparadas con el atún desmigajado es una base para empezar. Al atún le va bien otros acompañantes como la cebolla y el pimiento rojo. La receta original empieza friendo dientes de ajos y añadiendo después la cebolla, a continuación el tomate  dependiendo si es frito o no y su correspondiente aliño, azúcar,sal y alguna especia como el orégano. Más tarde es el turno del atún y como no del perejil. Para evitar que se queme y estropee el plato paso de añadir el ajo y como la salsa va bien acompañada del pimiento y algún otro vegetal como la zanahoria, ponerla al final ya frita.  Y con el relleno listo ya se puede montar en el recipiente para el horno, capas de placas primero, después relleno y capa de placas de nuevo, otra de relleno y capas para tapar.

sofrito-en-la-sarten

Después de esto solo queda una cosa, preparar la salsa bechamel para cubrir la lasaña y hornear.  Igual que las placas y el tomate se puede comprar ya preparado pero es una salsa básica que requiere práctica así que no hay que desaprovechar la oportunidad de hacerla. El problema de la salsa son los grumos que hay que evitar al mezclar la harina y la leche. Reconozco haberla comprado cuando no tenía quién me la hiciera para evitar que saliera mal el plato, pero si encontré la receta de las placas de lasaña también podía encontrar como hacer una bechamel medianamente sin grumos.  Pues dándole a Google nos topamos con los trucos del blog de Rechupete para hacer una buena bechamel, tamizar la harina y añadir leche calentada previamente. Y si no siempre se puede pasar por la batidora, con lo que puede perder el miedo a hacerla. Y la ventaja de todo es que puedo hacerla a mi gusto, muy muy espesa. Ahora bien, con eso damos otra patada a la tradición culinaria de Italia y aún nos queda otra de bien gorda.

Después de preparar la bechamel y echarla en la fuente con la lasaña, queda un pequeño paso y juntamente  algo que un italiano o una italiana no haría jamás en un plato de pescado, añadir queso. Atún y queso parece una combinación prohibida pero para mi que soy una fanática del queso es una parte imprescindible del plato al nivel del relleno.  Tan quesera que si tuviera 20 quesos para poner a gratinar, los pondría pero tranquilos con las combinaciones de 4, 5 quesos rallados que se pueden conseguir me conformo siempre y cuando incluyan cheddar. El tema del cheddar no es porque sea mi queso favorito que no lo es, es por una cuestión visual, el color naranja mezclado con el blanco o amarillo del resto bien gratinado con la bechamel deja el plato bien bonito. Con los canelones igual tienen que tener color tostado sobre todo porque la pasta es blanca o amarilla si no parece que están crudos.

lasana-de-atun-final

Esta es una receta para entretenerse en la cocina, aprovechar los ingredientes que si tienen o combinar los que más nos gustan incluso hasta pasarnos como con cualquier plato de pasta aunque nos carguemos la tradición italiana, eso es lo que pasa cuando una comida es demasiado internacional.

Resumen de la receta

Ingredientes:

1 paquete de placas de lasaña (12-20 placas según el tamaño de la fuente y los pisos de relleno)

2 latas medianas grandes (no de las pequeñas que vienen tres, el siguiente  tamaño de 200ml , con menos de medio kilo es suficiente)

1 pote de tomate o cantidad equivalente

1 pote de pimientos rojos (si pueden ser del piquillo)

Salsa bechamel

Queso al gusto

Mantequilla o margarina para poner al fondo de la fuente y encima de lasaña para evitar que se pegue y se dore más

Opcional

1 cebolla

Perejil

Un par de zanahorias, champiñones  y/o calabacines

Ajo al gusto

Preparación:

Preparar las placas si fuera necesario según las instrucciones de la caja, si ya vienen preparadas ya se puede empezar a preparar el relleno.  Si se añade ajo, se pela y se sofríen, a continuación la cebolla y otras verduras. Si el tomate necesita freírse se añade primero si no después del atún y el perejil. Sazonar al gusto, sal, azúcar y hierbas que el tomate necesita y se deja cocer.

Con el relleno preparado se puede empezar montar la lasaña en la fuente con un poco de mantequilla en el fondo. Se colocan una primera casa de placas en el orden que os marque el recipiente para que queden enteras y se puedan cortar bien al servir. Tras la primera capa de placas, añadir una de relleno, bien extendida que ocupe toda la parte de las placas. Tapar el relleno con otra capa de pasta, extender más relleno encima  y poner otra capa de placas. Cubrir la pasta con la salsa bechamel, añadir el queso y unos trozos de mantequilla. Introducir en el horno y gratinarlo hasta que consiga un buen dorado.  Servir caliente aunque fríos para la cena o al día siguiente también son buenos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s